Esta actualización del Proyecto Educativo Nacional se presenta al país en un momento en el que los problemas seculares de corrupción y debilidad institucional aparecen de modo manifiesto en la
agenda política y parecen haberse traducido en la pérdida de nuestros principales referentes éticos,
configurando comportamientos que son imprescindibles cambiar. Asimismo, los avances vinculados a la ciencia y tecnología nos interpelan constantemente en términos de riesgos y oportunidades.
Por ello, esta revisión del Proyecto Educativo Nacional pretende servir como un marco estratégico desde lo educativo, que, sumado al esfuerzo en muchos otros ámbitos de la vida nacional, guíe y promueva una acción ética frente a los problemas del país, la misma que ha de asentarse en la afirmación de principios y valores universales propios de la vida en una sociedad orientada a garantizar la libertad y la justicia para todas las personas.