Publicado en 1962, "Primavera Silenciosa" de Rachel Carson marcó el inicio del movimiento ambientalista moderno al exponer los efectos nocivos de los pesticidas como el DDT en el medio ambiente y la salud. La obra generó controversia,
especialmente entre las industrias químicas, pero también impulsó una mayor conciencia ambiental, llevando a la prohibición
del DDT en EE. UU. en 1972 y al establecimiento de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en 1970, transformando las políticas ambientales
y la percepción pública sobre la conservación.
DuPont y Monsanto, junto con otras compañías químicas, emprendieron una campaña de relaciones públicas
para desacreditar a Carson y su trabajo, argumentando que el libro era alarmista y no científico.
Intentaron minimizar las preocupaciones ambientales y de salud planteadas