Esta lunación nos invita a un nuevo comienzo de esos que no hacen ruido, pero que lo cambian todo. El Sol y la Luna se abrazan en el signo del cangrejo, y juntos abren la puerta a una nueva forma de sentir, de amar, de cuidarnos. Es un llamado a creer en el amor una vez más,y no solo el romántico, sino en todos esos vínculos que nos devuelven a casa.