Pascua es un tiempo de contrastes y conversión, es descenso y ascenso. Contemplando y acompañando a Jesús en su pasión, muerte y resurrección podemos no sólo ser testigos sino participantes y actualizadores de la entrega, la muerte y la nueva vida.
Te invitamos a entrar en estos 4 días para Resucitar nuestra mirada, ver con nuevos ojos a Dios, a nosotros mismos, a los que sufren y el mundo que habitamos.
Sin miedo a la muerte, pero tampoco a la vida nueva.