Hablemos de dos conceptos que son centrales para poder crear, planear y ejecutar metas, así como para sostener las cosas que más nos importan en el día a día.
Sabemos que nuestra capacidad de concentración suele estar mermada por la forma en la que operan nuestras funciones ejecutivas, ¿pero cómo podemos mejorarla? ¿cuáles son algunos de los obstáculos que más tenemos que tomar en cuenta?