Las nubes son signos que delatan, de forma visible, el
carácter estable o inestable que presenta la atmósfera en un momento determinado a la altura en que ellas se encuentran. Las nubes «hablan» para el que sabe interpretarlas. Proporcionan una clara referencia de la calma o del oleaje atmosférico (anticiclones y borrascas) y son un fiel reflejo del estado del cielo asociado al carácter del tiempo meteorológico, viento, tormenta, lluvia, etc.