


Creé el templo de lo Femenino porque estoy cansada de ver a mujeres brillantes, sabias y poderosas: dudar de si mismas. De esconder su poder, de vivir para los demás. De sostener, complacer, rendirse al agotamiento.
No vamos a hablar de feminidad. Te voy a enseñar a encarnarla en 4 sesiones. Es un llamado a reencontrarte con tu fuerza, tu placer y tu centro.
Este es un espacio para volver a ti, a tu cuerpo, tu energia, tu placer, a vivir tu verdad.
El cuerpo lo recuerda todo, y también sabe cómo volver a la casa.
¡Te veo dentro!
Maria Antonieta
