Esta guía no es mágica ni milagrosa, ni pretende proyectar un futuro sin desafíos. Es, más bien, una herramienta para soñar con la mirada puesta en Dios y los pies firmes sobre la tierra. Confía en que todo lo que anhelas y lo que suceda será para tu bien. Te invitamos a usarla en oración y a reservar, al inicio de cada mes, un momento para reflexionar, retomar tus propósitos y replantear acciones concretas que te acerquen a ellos.